Goya pinta a los hombres biles

Goya pinta a los hombres biles

 Habla de ellos burlando la ortografía

y en sus tintas, en sus oleos oscuros,

muestra las orejas de los biles

extendidas como los poderes

que sobrevuelan a los muertos en las guerras.

Les prolonga los hocicos, los abre enhiestos

en su mordiente quebranto de huesos

de inocentes y de lisiados.

Sus brazos son serpientes de avaricias,

sus colas largas asomadas

bajo las casullas bendecidas

con los salivazos de los curas.

Y las patas de bestia alzan a los biles,

pero en barro, pies y bases lodosas

que se derrumbarán como plastas,

si no, al tiempo, parece advertirnos el pintor.

José Lezama Lima ve en ese biles,

escrito como al descuido,

la delicada inocencia de Francisco de Goya

para acusar con decisión

a los impunes y a los hartos.

Aún la pureza del pintor es más brillante

en los hombres y mujeres sencillos

 que se espantan cuando hay miedo,

que se cansan en la fatiga,

que aman estimulándose jocosos,

 que bailan y beben alegres

y que pelean contra los biles

con sonrisas siempre,

y claro con garrotes y con espadas

y bayonetas y a puño limpio.

¿O acaso el que sonríe en los pobres

es un Goya candoroso, plasmándoles belleza?

Ricardo Landa, 17 de octubre de 2010. Museo del Prado. Cantabria y Entierro de la sardina: Francisco J. de Goya

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s