Brillante Belleza Negra

Brillante Belleza Negra

Negra de humo

Negra de huitlacoche

Negra de historias

con filosas dudas de obsidiana

y la más brillante de las sombras

 

 

Eres escándalo de aromas

hongo de alucinaciones

sabor de ostra

y raíz de ceiba que me levanta

vuelto un tronco con el tacto

 

Si lamo el solear de tus pezones

y pasan tus nalgares como un barco

al ritmo de mi gula

eres singular y propia sólo de ti .

Si beso tu paladar nocturno

nada tengo que agregarte.

 

Y qué  espumas tan extrañas

te cuelgan del cabello

cuando vienes y me horadas y descubres

con los labios y la lengua

vetas y veneros que en mi cuerpo

creó la endemoniada mina del deseo

pero nada ni nadie que te pretenda, te expropia.

Ricardo Antonio Landa 28 de octubre de 2018

Imágenes: Jessica Antola: Africa; madre con hijo y fúsil;  Fotografía Criatura; Mujer en rojo en Pinterest; Las estaciones, arte neoclásico inglés; Paolo Veronese: retrato de mujer Mora.

SON DOS QUE NO SE HAN VISTO

Son dos que no se han visto

llevan los ojos del otro en la nuca

que pintan con tiza al paso del día

 

tienen el tranco largo

para encontrarse pronto

parecen pacientes al decidirse

calculan la resistencia del lazo

 

se trazan con jabón

honduras y salientes

por carta se abrazan interminables

guardan y aspiran su olor entre libros

hay silencios imprevistos

que les secan el río

 

porque piensan que se verán mañana

limpian y eligen flores vino sábanas

sólo que no se han visto

 

la tristeza los ata

 

se extinguen de ceguera

 

viven por verse vistos

 

 

Ricardo Antono Landa, 1 de octubre de 2008

Imágenes: Kenne Gregoire: Intimidad; Thorgerson: Portada de disco Hipgnosis; Giorgio de Chirico: Teseo y Andromáca; Egon Schiele: Amistad; Suzanne Valadon: Adán y Eva .

El sabor de la ceniza

El sabor de la ceniza

camile claudel

Se pega al paladar,

llama a la memoria,

busca su raíz y al fin encuentra

cal, vigas húmedas, la cama de tablas

estrecha al lado de mi madre,

o de mi abuela cuando mi padre regresa

y, como Ulises, hace como que la sirena le habla,

y él, imperturbable, fuma tras de tomar lo suyo,

como si lo mereciera.

Pero siempre un pan nos quita la amargura,

pan chiquito, pero bendito

pan de ceniza sin queso

aunque con nata,

cocol de ajonjolí, regado de anís,

caliente por el brasero

o por los frijoles hervidos con epazote.

Así la vida bien valía la pena.

Las penas con pan son buenas.

 

Y cuando tuve una hermana

Y vivimos lejos de la casa unos meses en la sierra,

también ella pedía su pan

y lo sopeaba en la leche o el atole.

Y nos reíamos viéndola sorber el bolillo.

Más grande que ella, pero más pequeño

que nuestra esperanza de verla

tan plena como creciera.

Y  uno se sube a las nubes

y como papalote rosa de papel de china

inventa un camino para vedar

la pesadilla y el susto de quedarse solo,

sin pan, ni madre, ni abuela, ni hermana.

 

(No escribo sobre mi hermanito, mi amigo el ronco,

Ni de mi maestro-compañero,

porque ellos se fueron un ratito a leer este poema)

Y en ese camino, las huellas que en la ceniza dejo

tienen el sabor del pan duro para el susto

que un día me dio mi abuela

no llore nomás recuerde y ande a jugar

que vive como quisiera.

 

Así sea, así fue, así es y bien vale su huella.

Ricardo Antonio Landa Guevara. 10 de enero de 2018-11de enero de 2020.

Imágenes: Cothe, escultura de Camile Claudel; Kentridge:  padre con niño en brazos; Elefante de chaquira y madera, arte wixárika; Hada, Paula Rego; Casas, S. Modling; Tronco sangrando, dibujo japonés; Luz que la flor muerde, foto internet.

Blog: htps://www.elrojodelalengua,wordpress.com

 

Se queja el viento entero

Se queja el viento entero

Se queja el viento y el fuego de los hogares.

Es una ola estridente de frío

por los cadáveres que ambulan,

mal refrigerados, pestilentes,

en los tráileres de la muerte.

En ruta contraria, las gargantas arden

reclaman ante a las fosas comunes,

o frente a las oficinas oficiosas

de la falsedad y la injusticia.

Alzan numerosos torbellinos

quienes queman las mechas

y lanzan las molotov hirviendo

sobre las puertas de cuarteles,

encima de los muros que resguardan

los hornos donde incineran a desaparecidos.

Dejan de creer en la autoridad

para empezar a creer en sus cercanos.

Son  brigadas organizadas que buscan y vengan

a mujeres y jóvenes que soñaban con vivir al temple

de sus dignos cuerpos, pensantes y combatientes.

 

Es la queja entera del viento que nadie calla.

Ricardo Antonio Landa,octubre -noviembre de 2019.

Imágenes: 1. Estudio de tela para “El diluvio”, Anne Louise Girodet; 2. Momia Peruana; Foto movilización del pueblo mapuche, Chile; foto: defensa indígena popular en Ecuador;  Foto: defensa de la Wiphala contra el golpe fascista en Bolivia.

Su rostro es su nombre

Su rostro es su nombre

Cuál épica del sicariato

la de ocultar el rostro

del  pajarito

que canta como sus madres padres huérfanos y abuelas

En una vasija de barro

 

En desollarlos

en desaparecerles no hay victoria

Pírricos e impotentes

(esos estos aquellos)

mercaderes de carroña

 

Los  jóvenes no se pudren

Laten

como el pecho del jilguero

Laten

Migran todas las fronteras

No los encuentra quien no los ve

Germinan en la milpa

como yerbitas combaten la huella depredadora de los desolladores

los veo en mi cuaderno cada vez que leo

Su rostro

Límpido en nuestro espejo habla

 

La cara del niño

no se perdió en la Semefo

Carea la cara

del poder sicario gangrenado

pestilente

No pueden desollar al pueblo/ vean su cara

cambia su piel de bella salamandra/  Florea/

Al que leer enseña no lo borran

murmurándole

El báculo en que se soporta el culo gordo

fofo del poder

 

El culo del poder pendejo

luce despellejado por sus mentiras y cree que luce

 

Luce la fiera descarnada su Terror

Por sus uñas se agusana

La sangre de nuestros maestritos lo envenena

Esta  y la otra comunidad aprenden a leer en los postes y paredes

los  nombres de Julio/ Julio César/ Aldo y los de los 43 desaparecidos

Escriben las vocales sus alfabetizados cantando la consigna:

El pueblo organizado es la piel de los desollados, es el rostro de los desaparecidos.

 

¡Víiiiivos los quereeeemos!

Ricardo Antonio Landa, 10 de octubre de 2014. A 14 días de la desaparición forzada de 43 normalistas y la ejecución de 3 mas estudiantes de la Normal Rural “Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero.

Imágenes: 1. normalistas de Ayotzinapa:foto ; 2. Somos memoria: gráfica; 3. Hijo te buscaré: manta; 4. Madres de normalistas en Museo exposición de Ai Wei Wei; 5. Normalistas contra cuartel de iguala: foto; 6. Ayotzinapa: María Pallares: pintura.

Alabanza a una muchacha imposible

Alabanza a una muchacha imposible

1

No puede ser,

ella no está aquí

hace años murió

pero sus pasos

andan en este polvo,

se hunde apenas en el sillón

donde se deja caer, liviana,

con el plumaje mustio,

y se queda dormida de cansancio.

2

Descifro su presencia

en esta página azul

donde la noche se avecina.

3

Hacía falta que vinieras,

da tanta sed tu ausencia.

 

4

Al azar te trajo el viento, al azar

azotaba la ventana y la calma

de este encierro.

El siseo del lápiz

y el roce de mi mano en el papel

iniciaron este requiebro.

5

Las alas que te cubren

vienen húmedas,

habrás cruzado una tormenta

o volado desde el mar.

Ahora eres una caracola

con barro en las mejillas

y en los pies descalzos.

Quizás llovió en tu tumba.

6

Cuando te fuiste no pude verte,

no alcanzaron mis uñas

para encontrarte.

Me dijeron que estabas pálida

y contrastaba con tu cara

un hilillo de sangre.

No tenías alas entonces

¿quién las produjo tan tarde para el caso?

Pero te hacen más bella, pajarita.

 

7

Sé que no se remedian las alas rotas,

pero si te consuela,

cuando despiertes

me pondré de pié a tu lado

y saltaremos de gusto,

quién sabe si al albur

el viento nos levante.

8

Por ahora ella duerme,

es la hora en que los pájaros

sueñan el día que viene

y aprenden la canción próxima.

Yo la adivino leyendo sus labios

que musitan otro adiós

sin llanto ni pena ni muerte.

9

(Si lo imposible parece dislate

aquí queda esta alabanza,

a la visita breve de la muchacha

que trae alas para no quedarse,

sino como sombra de pajarita).

Ricardo Landa, 4 de mayo de 2009.

Imágenes: Gadhirian: Mimo;  Luna rosa; Tarkovski: El rezo, Rueda y muñeca; Internet: Mujer columpiándose; Modigliani: Desnudo; y de internet: Luna con velo de viuda.

Malvados y dolorosos

Malvados y dolorosos

En  Tres versiones de Judas, Borges

inventa a Runeberg

quien reivindica a Judas Iscariote

convirtiéndolo con argumentaciones

teológicas y morales en un reflejo de Jesús.

Todas las versiones de la traición son falsas, dice.

Así, el orden menor de las cosas

es imagen de la inmensidad:

como las manchas de la piel

son un mapa de las incorruptibles constelaciones.

Tu leíste la piel de mi espalda al amanecer.

Hiciste el intento de enumerar mis lunares,

los poros abiertos de mi cansancio y,

quizás, mis arrugas y cicatrices.

 

Me oías entre tanto.

 

Cuando me pusiste de cara hacia a ti,

después de un beso,

elogiaste mis labios y

¿será casualidad?

inicié mi versión del renunciante

(como Judas que renuncia a ser apóstol,

cadre, de Jesús

y lo vende por treinta monedas y un beso).

No son hermosos,

míralos bien, el bigote

cubre las manchas del vitíligo

que como estigma hace de sus orillas

las comisuras atroces del hocico de una bestia.

Y te hice seguir las huellas del delirio

en la frente y la cabeza,

pero querías detener el dolor

que me hacía negarme a ser contigo.

 

Como este gallo que al medio día

canta para confundirme.

 

Sólo ahí las tienes, 

Imperceptibles, dijiste.

Entonces mostré el anillo que circunda mi sexo

ese que más se duele de esta distancia,

una coralillo durmiendo tal vez soñando esta pesadilla.

Pero como Runeberg perdonaba a Judas,

así tu indagaste la causa de mis estigmas:

lista de temores y tensiones,

abandonos, desarraigos,

estrés maldito estrés y desesperaciones.

 

Me avisas que llevas en ti

el recuerdo y las sensaciones “hundos”

(así no se escribe y sigues equivocándote,

remarca sin piedad este malvado

que se asusta con la ternura y con los perros).

 

Malverso tus palabras

urdo este enredo:

te despiertas pegada a mi

y sientes, ya lo creo,

un deseo indecente

Dices querer

que “nos hundamos, otra vez,

en este sueño agitado y gozoso“.

Como tú: “Abro los ojos

y siento un tremendo vacío.”

No llevo imágenes y sensaciones,

se caen como las monedas de Iscariote

colgando de un árbol

con el rojo de la lengua

amoratándose.

Sí, ojalá que tu mirada al despertar,

lea el firmamento de mi piel,

y pueda anularme los miedos

y encontrarme un camino.

 

me haces falta…

(somos el espejo distorsionado de tu carta)

 

Ricardo Landa, 2004

Imágenes: Caravaggio: El beso de Judas; Pier Paolo Pasolini: Evangelio según San Mateo; El beso de judas, fresco bizantino; Filogonio: Ndija; Dibujo erótico: remontados; Grabado libertario: Ave María llena eres de rebeldía

Haikús para luna silente

Haikús para luna silente

1

Aquí se asoma:

aguas quietas y oscuras

sorben su rostro.

2

Olor a alcohol:

vagabunda nocturna

la flor marchita.

 

 

3

Alguna cuerda

destemplada y el tambor

sordo, la extrañan.

4

Palpa en la arena:

es fría y negra la espuma.

El mar la olvida.

5

Porque no alumbra,

no es esta luna un queso,

sólo ceniza.

6

Florea la escarcha,

no estás o no te veo,

hielo en mis ojos.

 

7

Luna de leche

en el plato del gato,

¡ah, deliciosa!

 

 

Ricardo Landa, 15 de marzo de 2018.

Imágenes: René Magritte: The search for absolute; Kaguya -Hime; Urashima: ilustración; foto de Via Láctea desde Budapest; foto Pedro Meyer; Remedios Varo: alegoría de Invierno; Felix Voloton: Luna  de leche para el gato; Haikú premio infantil de Haiku internacional.

La doncella y el pescador

La doncella y el pescador

La doncella habita en la torre

de un castillo en el aire, sola

remeda el canto de María Bethania

yo no soy de aquí,

yo no tengo amor

e imagina al marinero

perfecto como un dios

de la misma canción.

La doncella no despierta

de su ilusión en las alturas,

mientras, al lado de su ventana

pasa el pescador sencillo,

viéndola desde la verde mirada de la bahía,

él vuelve del mar con su red copiosa

de peces dorados sorprendidos

en la noche turbulenta

de un mar oscuro bañado por los rayos

como el esplendor de su piel.

Ah, doncella, no te encierres en la torre,

baja a comer de mis manos

que te convidan el íntimo secreto

de los mares, saborea la sal que traen

mis labios, no hablan de más dios

que el de este varón que cala

con su caldera el sol de los trabajos.

Vengo de donde los vientos

apuran o detienen mi barca

para que capture peces de colores para ti.

No es aquel aire de tus sueños

el que me mueve, son las brisas,

ninfas festivas del deseo.

mg 001

La doncella sigue en su canto

enamorada de un dios perfecto,

pero, ay, en el bajo vientre lleva

el hambre y la sed

de un hombre entero.

El pescador ya pasó por su ventana,

mantiene en celo el aire a la doncella.

Ricardo Antonio Landa, 23 de agosto de 2018

Imágenes: Internet: Doncella en las alturas; Leonora Carrington: Máscara facial; Guillermo Porras: Pescador; Gonzalo Carrasco: El pescador; Maleen: La doncella ; Kurt Ewvall: El pescador y la sirena.