Corazón de canela

Corazón de canela

gema valero mujer canela12259_01

Desde la infancia,
El pan de dulce por el que deliro
es el corazón de canela.

Mojado en café, se va el amargor de la vida.

Si lo mastico despacio, recuerdo. canela

Si lo pierdo en la mesa,
días, meses, años, lustros
-entre tanto embrollo en que me hundo-,
se desmorona, y respiro entonces
como el polen que nos enfebrece
en primavera.
Entonces lloro.

ombligo corazón

Ellas lo comprobaron:
la canela en el corazón
incita orgasmos de veras.

Toma un corazón de canela,
aventúrate al impulso.
Puedes comerlo por docenas,
su dulzor no empalaga.
Su canela es un tramo
de piel, es música que tienta.

 11840883_5189_corazon_de_piedra_H224524_L

Ricardo Landa 13 de noviembre de 2008.

Imágenes:  1, Gema Valero,: Mujer canela ; 2, Canela enrollada y en polvo;3, Ombligo corazón: 4, Corazón de piedra; 5 Paul Gauguin: Hermes, never more.

 

gauguin hermes5

Anuncios

Nos encontramos los cuerpos opacos

Nos encontramos los cuerpos opacos

fernando-maldonado Amor de penumbra

Nos encontramos los cuerpos opacos
por el esmeril del dolor
cortados en trozos
con la mirada oscura
y los labios blancos de sal

Conocernos encendió una luz frágil
tímida claridad para esa caverna
donde invernaba el gozo
y salimos por la miel
porosos primero
transparentes después

Abiertos como libros
nos desparramamos una en otro
cada noche con los abrazos
cargados de palabras
con verdades que nos enlazaban
y volvíamos a comernos las lenguas
rojas otra vez como los labios
endulzados por los sorbos de piel
nos bebíamos por los ojos
en franca confidencia

Mas una noche saltamos distraídos
una página del libro por algún detalle
molesto/ quizás un nombre
lugar o extremidad del cuerpo
fantasma de culpas en la memoria
y con él el misterio y la duda
esa nube de tormentos
soplaron en la flama
hopper2_5801184153296
La vida recayó en la penumbra
descendió la temperatura
tiritamos y nos tembló la voz
respiramos dentro de una bolsa de preguntas
nos ahogamos en un detalle avieso

Opacos retornaron
los días con sus manchas solares
evadíamos preguntas en órbita insegura
reseco el pozo del vientre a la boca
colgados de la cuerda del silencio
frías las sábanas y las despedidas

Hoy ambulamos en mundos separados
apenas el deseo matutino
revive en cada lengua
al primer trago de café
Bogamos en esferas transparentes.

Fernando-maldonado4

Ricardo Landa, 1999. Pinturas: 1. Fernando Maldonado: Amor en la penumbra; 2. E. Hopper y 3. Fernando Maldonado.

Sé que volverás

Vuelve-el-invierno-a19441548

Se que volverás

con el cuerpo convertido

en un sendero labrado

con inscripciones comestibles

de alpiste y linaza

en un cuaderno de dibujos

decodificables con la lengua

en un templo de misterios

con el lago apacible en un ojo

y bosques dorados en el otro

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Retornarás con la huella de la tasa

del café kurdo en tus labios

y con aretes de nieve

llorando en tus ojeras.

Volverás con las mejillas

más besadas y rojas de tu historia

y  el tejido de tus miradas

a las calles y a las casas de tu barrio

lo llevarás impreso en el torso.

En tu vientre cabrán diez baúles de ternuras musicales

traerás sabores mezclados en los dedos

y el aroma en tu pelo

recogerá pensamientos en contraste

para beberlos cada vez que la sed de recuerdosleonora-carrington-laberinto-1991-oleo-sobre-tela-300x248

te palpite en la nuca.

Y aquel cielo lo atarán tus amigos

a tus muñecas

y las amigas pondrán cintas de amor

en tus tobillos.

Con toda la fuerza de tus muslos y riñones

darás  un paso tras otro por el río

que aquí desemboca.

Jalarás contigo caravanas de días espléndidos

y cuánta noche de soledad

Penelope-and-her-Suitors-1906-JohnWilliamWaterhouse

se te iba al corazón en sorbos de cerveza

creándote nubes violáceas de nostalgias

vapores de otras marcas otros mitos

signos que calcó en tu cuerpo la memoria

de este territorio de pájaros migrantes al que regresas.

Volverás con paisajes de sonrisas y de penas

llevados a cuestas.

Y antes de tocar la puerta

te detendrás con el temor de quien se olvida de algo

pero tras la duda darás el paso

con la certeza inquietante de tanto que pones en juego

porque sabes que como dijo el Moro:

todo lo sólido se desvanece en el aire

pero se impregna.

Imagen 2

Ricardo Landa, 20 de abril de 2008. Imágenes: de internet alusivas al retorno y la espera.  Pinturas: Laberinto de Leonora Carrington y  Penelope y sus pretendientes de John William Wathehouse.