Desamparada por la caída histórica

Desamparada por la caída histórica

de sus pechos,

los esconde, furtiva,

en mi boca.

No se apenen, les digo,

rociándolos de amaneceres.

Anímense, les propongo,

puliéndoles con la lengua su botonadura.

Les sorbo su amargor

y se dulcifica su entrega.

Luego les soplo murmurando,

ya no podemos tocar el suelo

y volamos abrazados .

Vuelo y sueño entre burbujas.

La crisis pasa como la nostalgia.

Un doble cargamento prodigioso

descansa en mis manos:

son pájaros cautivos hasta que zarpen.

RL = Ricardo Landa, 1992. De Caza.

Pinturas: Lucian Freud