CLAROSCUROS I- Luz en la oscuridad

Luz en la oscuridad

(Claroscuros I)

adrián mendieta Espinas-EG

Diderot no captó en su enciclopedia
las maneras de lograr luz en la oscuridad.
Ponga usted por ejemplo un disco de Jan Garbarek, 
cierre los ojos
y verá lo mismo ritos lejanos y fiestas, 
o aquél canto de pájaros pimienta en África
y cumbres y ríos y desiertos
a su antojo (igual alumbraban los hongos 
de María Sabina en su ritual).
Si no son hechos quemados por el sol, 
¿Qué decir de las conmociones que nos sacuden
con esos largos o entrecortados del saxofón soprano? 
O la ola violenta que nos ciega 
hasta que abre el camino 
el saxo bajo de John Coltrane.
Esprit de Diderot(4)
Pero por respeto a Diderot argüirá que esto es teología.
¿Y si fuera? No lo es, no importa, ahora
llaman mística o gimnasia emocional 
a sandeces con ejemplos parecidos.
Aunque sólo es música alta o ritual profundo.
O si le gusta otro ejemplo tomé una PC 
y busque en la Wikipedia
las páginas de la guerra contemporánea.
Sabrá así de aviones fantasmas, fugaces y asesinos,
drones criminales fuera del quirófano
o de radares y censores en las noches 
del desierto de Arizona 
o en los de Irak o Afganistán.
Y, lo más soez, 
el espionaje de su vivienda cuando provocan
un apagón masivo en la ciudad 
-hasta en la Ciudad Luz se ha probado, 
solo que ahí las fogatas de los barrios segregados 
a veces frustran la jugada. 
¿Y sabe para qué utilizan la forzada oscuridad
el Pentágono gringo o el Mossad israelí? 
Para vernos hasta las muelas cariadas y las vasectomías 
aplicadas con tardanza o con miedos.
Y es que la luz interior no proviene solo de los pasones
con la droga más barata o la del más sofisticado diseño 
en los laboratorios del imperio. Viene de hace siglos 
y se sostiene a contracorriente:
cuando rociamos con chicha a la Pachamama…
Si ofrendamos maíces de colores ajenos a Monsanto.
O si, en ese abrir y cerrar de ojos que acompañan 
los besos pausados entre amantes, 
se emiten lucecitas y destellos de conciencia.
adrian01
Este debate no es con el materialismo de Diderot, 
sino con quienes creen en las ínfulas 
de ciencia tan profusa
y no aventuran a mirar las luciérnagas 
como lamparillas amables de los pantanos, 
para no hundirse en una de esas.
Le propongo que encienda un cerillo en un cuarto oscuro.
Deje pasar el minuto o lo que arda su flama.
Vea el lento retorno a la oscuridad. 
Ahí atrás de usted hay otra llama,
en la parte trasera e interna de su cerebro 
algo se enciende 
cuando le pregunto: ¿Ve usted el rostro sonriente 
y el brillo en los ojos de su amada que lo espera? 
¿Esos luceros con los que ella lo aguarda en silencio
mientras usted vagaba por el diario de Diderot?
¿Ve la tersura de sus pómulos, 
la de sus hombros tan desnudos 
y la de sus rodillas apenas separadas? 
Bueno ahí está otra prueba de que en lo negro, 
en el punto donde la luz se sobrecoge, 
su más oscuro deseo luce tan hermoso.

Mery Arias. Fotografía analógica, película 35 mm. 2012-2013. 30 x 40 cm...

Ricardo Landa, 15 de octubre de 2007. Primero de la serie Claroscuros. Imágenes: Adrián Mendieta: Espinas;  Grabado: Espíritu de Diderot; Adrián Mendieta: Hojas de luz;  Grobe, Mery Arias fotografíada: Carlos Jurado:  Naturaleza muerta 1990.

Naturaleza-muerta-1990-carlos-juradol

 

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Mirando llover en La Habana

Mirando llover en La Habana

(Sincretismo en septiembre)

que nos cortan las alas -no podremos volar-
construiremos barriletes -qué remedio-
Traductor del médium, Eladio Orta

cuba 058 cuba y europa 047

 
Ayer fue día de Oxun,
Santa Solidaridad del Pobre,
una guadalupana pertinaz para agudizar hasta la ruptura
la voz de los pueblos.
Pero como ella, San Juditas y Malverde
y no sé si la Santa Muerte,
aquí en la isla el interés matrimonia religiones
con el verdoso dólar y sus pestes
y con el light pesado del peso convertible.
joven-en-el-malecon-de-la-habana_galeria_articulo_destacado
Ayer me llovió en el Malecón
todo el sudor revolucionario y lavó las fachadas,
incluida la que traigo pinta de sol y sal de la tierra,
dorada nostalgia como un diente asomado
de mulata que ahorra por si los iunaitesteis…
Hoy pensé con una carga de vergüenza:
buscaré melagenina de la manera menos correcta
en el mercado negro, para que con ese auxilio impropio,
que aquí ofertan al verme caminar por la rambla,
me pinte bien, bonito y barato en este desmanchado corazón.
Esa innoble conducta es ansia de respirar
el poder popular desde abajo, cuadra a cuadra,
como en otras visitas olía la digna isla de la resistencia.
5u1vrn
Sumo esta manía del autoengaño
cuasi contra -para algunos urgidos, legítima-
sin entender que asemeja a quienes consideran realismo
volcar la economía a la razón productivista
la que vence (sin convencer ni congeniar)
a la sociedad creativa, que desordena las oficinas con su batallar de ideas.
A confesión de parte… El cinismo no es autocrítica.
Hoy recordaré  bajo la lluvia
que el porvenir se construye, no se restaura.
Lo cual parece lo mismo aunque no es igual,
porque -hablemos de impresiones amargas- la Habana Vieja
aunque se vista de seda, vieja y hermosa se queda.

habana

Ricardo Landa, 9 de septiembre de 2010, mirando llover sobre La Habana.

Habana_Vieja_de_noche

Imágenes: fotos: 1 y 2, Ricardo Landa: Malecón y faro del Moro en  La Habana; 3, Prensa cubana: joven en el malecón; 4: Un cartel  en edificio de la rambla;  5: internet: Niño bajo la lluvia en la Habana Vieja; 6: prensa  cubana: La Habana Vieja de noche.

Giros a una postal

Giros a una postal

Gira, gira  mondo,

dice la canción italiana

monet  y el sol 8306737660070485y mi viejo catecismo Ripalda

en mi subconsciente agrega:

Los enemigos del alma son:

el demonio, el mundo y la carne.

 

A un querido tocayo del alma

 
 
 
Algún clásico de la poesía china
(Tao-Yuan-Ming, 372-427 d. de C.)
prefirió separarse del mundo
y escribir desde su casa,
desde su casa con jardín.
 
 
El girasol que enviaste como un brote postalrenoir 40120445~Study-Torso-Sun-Light-Young-Woman-in-the-Sun-1875-1876-Posters
me hace imaginar a aquel poeta
magnífico y borracho
que araba el jardín y escribía flores.
 
Dicen que su mujer
-quien ha de haber sido fuerte y hermosa-
sembraba verduras en el patio trasero.
Él lucía para quienes le visitaban
las flores amarillas y azules y lilas
que ornaban el portal de su casa,
y mientras les convidaba vino
hasta derramarlo, en la mesa no se hablaba
-él no lo permitía- de los terrenales placeres,
de las ensaladas y las sopas
que su mujer dedicaba a los paladares
y a las lenguas de los convidados
arrebatadas de poesía.
 van gogh
Sólo se hablaba de las flores del jardín del poeta.
 
Aunque carezco de jardín (y tal vez de casa y de mujer):
¿Cómo defenderse ahora de ese destino excluyente?
¿Cómo no ser miope y ciego
con los manjares amorosos
que se cocinan a nuestras espaldas?
¿Cómo olvidarse de las flores carnales,
las del mundo que hacen girar las mujeres?
 
¡Ya está! Lo tengo:
 
El girasol que me diste
no lo presumiré como otra flor en el jardín del poeta.
Será una casa de pétalos solidarios,
donde las mujeres, las nuestras y las ajenas,
o mejor, las de nadie, todas libres,
canten a sus ensaladas y a los vestidos verdes
con los que atavían la desnudez del planeta.
 van gogh cartocegirasolesenunjarmf1
Sus voces son flores carnales
del jardín que llevamos en las venas,
son las madreselvas olorosas que nos guían
y nos protegen del infortunio y de la guerra.
 
Nuevas catástrofes nos amenazan:
Es el fin del mundo,
chillan algunos.
Otros lo ven pasar como un noticiero
mientras cambian de canal televisivo.
 
Ellas responden:
y, sin embargo, gira, gira el mundo.

Ricardo Landa, enero de 2004. Imágenes: Monet y el sol; Auguste Renoir: estudio de la luz sobre el torso de una joven al sol; Van Gogh: campo de girasoles; Van  Gogh: girasoles en un jarrón; Auguste Renoir: ¿la limpieza de las mujeres?

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