El amor por los suelos

El amor por los suelos

amantes e wolf

 
Tanto del suelo tiene el amor
Que se arrastra cuando lo recuerda
Que rasca con sus uñas buscándola
Que rueda como planeta visitante de la Tierra
Acariciándose cada poro con la humedad
Que produjeron abrazos antiguos
Y la hierbita de los recientes

Al suelo van de boca los amantes
Los hombros y las rodillas quedan marcados
Por los signos de la tierra

Abrazarse y perseguirse
En el suelo nos repone
Como ciudadanos de los tres  reinos
Animales en simbiosis
Plantas enredaderas y helechos
Minerales de colores esplendentes
A más de los opacos y terrosos
fotos flor garduño
Besarse ahí es besar un suelo
Es tener piso
Enlodarse de deseos
Y resurgir gozosos en la pureza del orgasmo

Aunque hay suelos alfombrados
Los mármoles refrescantes
Y las piedras quemantes de las costas
Amarse en ellos es el ciclo de la vida
Reptar erguirse volar y caer
Como cinceles o semillas

El amor por los suelos
No es necesariamente una pena
Es templar el cuerpo  los cuerpos
Como se sosiegan las esculturas en la mente
Creando volúmenes extraños
Gráciles relieves

Marcan un territorio común los que se aman
Sin superficialidades
Amantes a ras de suelo
Sinceros y humildes habitantes
Hermanos del conejo  de la hormiga y la serpiente.
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Ricardo Landa, 20 de enero de 2013. Imágenes: 
Amantes, Egon Schiele; Foto, 
Flor Garduño; Amantes 3, Nicoletta Tomas.

Tarde de samba

Tarde de samba

Danza aquí

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Al mismo compás de la canción

Danza y suelta el suelo

Deja atrás el cansancio,

Sigue el compás, su revuelo.

Un peso leve salta a lo ancho

Del sueño

No bebe el veneno rancio

Del empeño

Vuela el poema de larga cola

Alta su estrella

Y en el brillo de su aureola

Cada palabra es ella

Estrella

A pesar de mí

samba

La tristeza se fue

La abrazó un cuervo delirante

La meció la luna en la punta de su cuerno

La enredó en sus olas el océano y la arropó de espuma

La alegró el canto que brota vibrante de la tierra  y se vuelve humo de volcán con ella

Me dejó la samba de la tristeza.

Para dejar de llorar

2097nota

La hierba, como una sola,

Como filón de oro en el desierto

Atrae ojos, manos, bocas

Y dientes que la mastican y la hacen algodón,

Energía,

Un goteo renovado de la sangre que afina la cabeza,

Que levanta la frente

Y anima la vida.

Como aquella que llaman ombligo de Venus.

Hierba, hierba, hierba, hilera de sueños en tus brazos verdes de mujer

Que oscilas columpiándote en el viento.

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Ricardo Landa, Tarde de Samba del 8 de febrero de 2007. Imagenes: 1, 2 y 3 pinturas de samba brasileña; 4: Mark Laite, Serpientes.