En la lengua del náufrago

En la lengua del náufrago

Lejos de la luz, las uvas
Fuera del bar, la copa:
Se me empequeñece el mundo
En el vértigo hundido.

Pasan de las tres y escribo:
Desde un navío descubro
fuera de la mar, las olas.
¡Se nos ha perdido el rumbo!

(No es una novela de marinos,
Es una misiva en la botella)
Si encuentro a la extraviada,
que me oriente a buen puerto.

Pero si el amar se acaba
y ella lee en otra lengua mi pedido
seré en el huracán su ojo en calma.

Porque sólo el sol alumbra mis vestigios,
quiera el desamor no tragarse al faro;
se me caería el cielo de vergüenza
si la misma luna negra me negara.

El diálogo interno -el del escrito-,
Doy razón, es mejor
Que un personaje hablando solo.
(Aunque aquí hablo solo, solo escribo

Porque si pienso, me torturo.
En tanto que si escribo, me fugo:
Fuera del bar, la copa -creo haberlo dicho-
Me lleva a un vórtice profundo).

La luna lee el mensaje y escucha que suspiro.

 

Ricardo Landa, 8 de agosto de 2012. Imágenes: Henri Edmond: El naufragio; Mensajes de náufragos (red).