Matiz en la memoria

Matiz en la memoria

alice miller

La página es el lienzo
que tejen los gestos del tiempo.
Las letras, tramos azules y grises
-signos sosegados y dolorosos-,
y  la puntuada inspiración en péndulo
entre alegres manchones amarillos,
carcajadas de goce,
y púrpuras deseos de tu apetencia.

Trazos cobrizos en el jadeo
por entrar en tu mirada
y suspiros esmeraldas indefensos,
se explayan y ruedan por la helada seda nocturna.
Aliced Miller 77-w-54, oil
¿Y ese pozo oscuro amotinado en tus ojos?
¿Es el fondo, el final del abismo?
¿Es el espejo negro de mi sombra?

No, el fondo no quiere ser el final anunciado,
el que insinúan tus dudas y las mías.
Quizá sea un sueño secreto, íntimo, una reserva
ocupando el hueco, la pausa
entre delirios platas y violetas.

Pausa de angustiante blancura,
ceguera momentánea.
alice miller-22-w-13-acrylic
Incertidumbre que persigues mis parpadeos
por si olvido el matiz de tu pelambre
o la ternura rosa de tus labios
o el rotundo naranja de tus pechos.

Alice Miller l

Ricardo Landa, 9 de julio de 2006 a 21 de marzo de 2013. Pinturas de Alice Miller y  abajo pintura_klee_en_el_margenla de Paul Klee: Al Margen.

Anuncios

Pausas del incompleto

Pausas del incompleto

Una
Claro que me haces falta…
No se en qué pensaba cuando juré que no te lo diría

Dos
Las alcobas me oxidan
Los susurros me vuelven loco
Y LA ESPERANZA ME CIEGA

Tres
Iba a escribirte
Ven
Y se me derramó la tinta…
Apresúrate 

Cuatro 
Sin lugar para poner tus libros
Sin un espacio para guardar tu ropa
Nada queda, pues tú lo llenas todo

Cinco
Así como la miras, tan graciosa,
Es la hoja de papel que cae eternamente
Y se lleva mi última poesía

Seis
La planta que está en la sala
Ya topa con el techo
Pero sus enormes hojas amarillean
Las pudre este tiempo de silencios

Siete
Cuando regresé, ya no estabas
Pensé que la planta quería agua
Y le di, pasó del amarillo al ocre

Ocho 
Le puse entonces la música que escuchabas
Mas la planta empezó a tirar hojas
Y su verdura se ha concentrado en un tallo
Que dobla las rodillas, un día sí y otro también

Nueve
Casi siete meses han pasado
La planta tenía llagas en las hojas
Tomé las tijeras y las corté
Para dejar sólo sus tramos verdes y lisos
No es la misma, extraño a aquella
 
Diez
Hoy de madrugada me despertó
Un goteo pertinaz que llegaba desde la sala
Por eso es que te escribo y sollozo en cada pausa:
Tu abandonada planta me inundó de llanto

Once
Dicen los amigos y hasta quienes lo fueron:
Necesitas atenderte
Haz tenido tantas pérdidas y necesitas que te escuchen
Y tú, verdor plantado en mi memoria, ¿qué dices?

Doce
¿Y qué se hizo de la flama bífida?
¿Y en qué recodo me guardé tu sombra?
¿Y qué de esa planta que crecía?

Ricardo Landa, 6 de septiembre de 2007. Imágenes: Ballet de Pina Bausch; Ilustración, Juan Puga; Naturalmente humano: Internet.