Dulcinea baila La guantanamera

Dulcinea baila La guantanamera

Dulcinea de Toboso=Dulse nena de to’ goso.
Supuesta pronunciación del cubano
Julián Orbón, autor de La guantanamera
según Guillermo Cabrera Infante: Guantanamerías

 

dulcinea otra

Harto gozo sin disimulo,

mi Dulcinea potranca, nombre

más galopante que mi Rocín y el Rucio juntos.

 

Dulcinea de mi delirio,

delicada planta olorosa

que –dícese- crece en los pozos de golondrinas,

de donde emerge el son de sus caderas,

la vibración de sus pechos en racimo

y la oscilación de sus hombros de tembleque.

sofía loren en don-quijote-y-dulcinea-del-toboso-804299_w650

Dame acá tu mano guía,

condúceme sin espuelas,

suave me he de descoyuntar

sin salir de mi armadura,

dado que el peligro siempre acecha.

Dulcinea

Qué chéveres contoneos, mi dulse nena

de to’ goso: me sacuden los extremos,

se me nubla la conciencia por mi anemia

y la taquicardia no la guarda mi entrepierna.

 

Voy al paso, voy al trote

que me marca tu abanico,

Aunque debiera, no suspiro,

llevo el ansia de enlazarme con tu ritmo.

 

Guantanamera,

guajira guantanamera,

guajirita de Tobozo, calos verdial guantanamera

lecherita de La Mancha

doncella de mil sismos,

cisma de inconfesables y confesos,

palmera de los buenos aires.

No son motes frívolos ni ripiosos,

son loas a tu nobleza,

quijotismos que en la ínsula

que gobierna mi escudero,

certifican tu estatura,

tus medidas y mis goces.

 

¡Dulcinea, santísima danzonera,

prodigiosa como el dulce de membrillo

que, ay, cómo se menea!

mrodriguez25guantanamera

Ricardo Landa, 8 de febrero de 2014.

Imágenes:  1. Dulcinea de Toboso, pintura de época; 2. Sofía Loren en El Quijote de la Mancha y Dulcinea de Toboso, fotograma; 3. Dulcinea con el Quijote, pintura; Guantanamera de Carlos Verdial, pintura; Mariano Rodríguez, Guantanamera; Mi guajira,  makam Arte.

mi-guajira-makam-art

 

Anuncios

Pausas del incompleto

Pausas del incompleto

Una
Claro que me haces falta…
No se en qué pensaba cuando juré que no te lo diría

Dos
Las alcobas me oxidan
Los susurros me vuelven loco
Y LA ESPERANZA ME CIEGA

Tres
Iba a escribirte
Ven
Y se me derramó la tinta…
Apresúrate 

Cuatro 
Sin lugar para poner tus libros
Sin un espacio para guardar tu ropa
Nada queda, pues tú lo llenas todo

Cinco
Así como la miras, tan graciosa,
Es la hoja de papel que cae eternamente
Y se lleva mi última poesía

Seis
La planta que está en la sala
Ya topa con el techo
Pero sus enormes hojas amarillean
Las pudre este tiempo de silencios

Siete
Cuando regresé, ya no estabas
Pensé que la planta quería agua
Y le di, pasó del amarillo al ocre

Ocho 
Le puse entonces la música que escuchabas
Mas la planta empezó a tirar hojas
Y su verdura se ha concentrado en un tallo
Que dobla las rodillas, un día sí y otro también

Nueve
Casi siete meses han pasado
La planta tenía llagas en las hojas
Tomé las tijeras y las corté
Para dejar sólo sus tramos verdes y lisos
No es la misma, extraño a aquella
 
Diez
Hoy de madrugada me despertó
Un goteo pertinaz que llegaba desde la sala
Por eso es que te escribo y sollozo en cada pausa:
Tu abandonada planta me inundó de llanto

Once
Dicen los amigos y hasta quienes lo fueron:
Necesitas atenderte
Haz tenido tantas pérdidas y necesitas que te escuchen
Y tú, verdor plantado en mi memoria, ¿qué dices?

Doce
¿Y qué se hizo de la flama bífida?
¿Y en qué recodo me guardé tu sombra?
¿Y qué de esa planta que crecía?

Ricardo Landa, 6 de septiembre de 2007. Imágenes: Ballet de Pina Bausch; Ilustración, Juan Puga; Naturalmente humano: Internet.