Haikús para luna silente

Haikús para luna silente

1

Aquí se asoma:

aguas quietas y oscuras

sorben su rostro.

2

Olor a alcohol:

vagabunda nocturna

la flor marchita.

 

 

3

Alguna cuerda

destemplada y el tambor

sordo, la extrañan.

4

Palpa en la arena:

es fría y negra la espuma.

El mar la olvida.

5

Porque no alumbra,

no es esta luna un queso,

sólo ceniza.

6

Florea la escarcha,

no estás o no te veo,

hielo en mis ojos.

 

7

Luna de leche

en el plato del gato,

¡ah, deliciosa!

 

 

Ricardo Landa, 15 de marzo de 2018.

Imágenes: René Magritte: The search for absolute; Kaguya -Hime; Urashima: ilustración; foto de Via Láctea desde Budapest; foto Pedro Meyer; Remedios Varo: alegoría de Invierno; Felix Voloton: Luna  de leche para el gato; Haikú premio infantil de Haiku internacional.

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EN UN LUGAR PELIGROSO

EN UN LUGAR PELIGROSO

Installation art by Michelangelo Pistolleto of Italy at Galleria Continua in the 798 Dashanzi art district in Beijing

Puesto a contar
El poeta se descubre entre el revoloteo
De palabras en laberinto
 
Una de ellas acecha sus pasos
Sus pulsiones desde la mesa
Perdida entre notas y papelones borroneados
 
Ella caza con precisión cada gesto desaforado o realista
Y sopla fuerte para que se diluya
En el aire la emoción que lo provoca
 
Pasan las horas y el poeta
Sigue como página desierta
Detenido en algún punto ilegible
 
Hace equilibrio como una garza
Para no caer de ese lugar
El lienzo al que intenta vaciar
 rafaturnes-palabras
Una lluvia de palabras
Quizás si no una tormenta
Una gota dulce como la del labio que sorbió la última noche
 
Pero sin gestos no sabe decirse
No puede solventarse
Nada derrama si están yertas de miedo sus emociones
 
Un maestro le ha dicho
Que ya no es tiempo ni lugar
De asomarse a su cara ni al día que marca el calendario cívico
 
Debe ser lenguaje
No furia ni lamento
Por ejemplo escribir estamos en peligro
 
Se ha vuelto grotesco ocioso
Rutinario periodismo o historia
Pérdida de los milagros que salpica la lengua
 
El poeta ha decidido librarse del peso del maestro
Cierra los ojos levanta la oreja más próxima a la palabra fauces
Voraz caníbal de la pasión y de la crítica
 
Sus utensilios el cuchillo y el tenedor
Con los que lleva  no del plato a la lengua
Sino a la inversa  el sabor de su poesía
 
Espera que la palabra fauces fastidiada se duerma
O se distraiga con una mosca etérea para escribir de golpe el primer verso:
En un lugar peligroso y oscuro, te siento.

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Ricardo Landa, 17 de diciembre de 2013.

Imágenes: Pistoletto: Laberinto; Rafaturnes: Palabras; Theo Angelopoulos: fotograma de La mirada de Úlises

Humildes y altaneros

Humildes y altaneros

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Los humildes
aprendieron a escuchar la palabra
en el vientre de sus madres,
por eso no suben la voz
hasta que su dignidad
los bautiza de insurgentes.
 
En cambio, las y los soberbios
ostentan su voz de mando,
sea que llamen al perro,
maltraten a la servidumbre
o al que crean será su alumnomadre payasita 043n1soc-1_mini
o súbdito permanente.
 
Pero la humildad se pega
y crece pujante
desde el vientre del país,
por lo que los perros muerden,
ya no se dobla la que sirve por un salario,
y al que estudia no le alumbra
ni espanta la ronca
o la tipleada voz de los altos profesores,
sátrapas y mandones.
 
Las y los sencillos,
muchas veces despojados,
convierten sus manos
en cuencas de ríos de frescura
y pueden con los pechos
inventar sonajas, tambores y cántaros de leche
para sus amantes e hijos.
 
Por contra, los soberbios y mandamases
esperan, inútiles, que una botella,pole_dance
la cuchara o aquel vaso,
tan comunes instrumentos,
se les rindan a su boca,
les suplan las manos y por algunas monedas
colmen ese vientre
que se les hincha, se les pudre
y, al final de su mito, se leprosa.
 
Usos humildes y sabios por unos
del hermano plato y de la amiga silla,
frente a los abusos de altaneros
que aún sueñan que caerán parados.

Ricardo Landa, 15 de mayo de 2013.

Imágenes: Buster Keaton: Convictos;

Foto  de La Jornada, madre payasita;

Pole dance, en ópera Héctor Berlioz; Antonio Turok: Semilla.

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