Fisuras y Juntamientos

Fisuras y juntamientos

El placer del texto es ese momento

 en que mi cuerpo comienza a seguir sus propias ideas

–pues mi cuerpo no tiene las mismas ideas que yo.

Roland Barthes: El placer del texto

Juntamientos

Arcipreste de Ita: El libro del buen amor

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*

Aquí estamos: cenizas que la erupción dispersa entre las sábanas.

*

Enrojecidos, los gritos, las banderas, los lanzallamas y las molotov:

también los pómulos de la comunera. pina_wenders_bild4-534x348_opt_opt

*

En la frase más antigua del amor galante/ irrumpes/ gota de sal entre tus pechos.

*

El papel y la tinta turquesa del plumón delgado que subraya

el empinado júbilo de amarte.

*

¡Cómo despreciar el contexto! Cuerpos adheridos/ concentrados en un ya basta rabioso y festivo/ Pero valen también las contingencias:/ el frío, la noche,  las fogatas y las ganas que traíamos escapándose de las mochilas.

cuerpos

*

Tintinea al interior de esta mancha de tinta la palabra no dicha/y es la que piensas.

*

El placer de su boca/cultura con que emboca ¿Y el goce? El brío con que invoca que le diga sí/ sí admito mis confines.

*

Y si digo sí  sí es y será sí/ aunque por hábito lo niegue.

*

Y donde él pone la mano y anuncia/

la virgen  en su dulzura /simulará la irritación

de saberlo sólo un ángel de amplias alas.

angel de alas blancas

*

Si de vernos destruiríamos nuestra imagen /mejor/ vernos aquí /en el perfecto espejo que nos guarda.

*

Destruye el espejo/en sus fisuras/

sangra el goce de no vernos.

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*

Escribí amantes separados… es un error: amantes separa  dos… o simplemente amantes.

*

Su piel no suaviza/endurece y suaviza.

*

Somos destruidos en la gratuidad de la muerte

y en el oneroso costo del placer.

*

Leanlasfisuras/como el  pájaro/ p i c o t e a  s u  a l p i s t e .

Cómo pajareando,

lean.

souichi furusho

*

Les chupaba  /con ternura y vicio/ el meñique izquierdo

Y

Se

Iban

Al

Sumidero

Insondable.

*

Y en sus pantalones de mezclilla (ajados) lustrosos/y untados a sus piernas,

un segmento de la piel de los muslos.

EKO-EX-LIBRIS-Roland-Barthes

*

Propaganda y sus adictos: pide más el beodo al despertar con el rostro hundido en su veneno.

*

Ella no camina/tantea/ como cuando busca el botón los ojales /y yo me enhebro.

*

Su cintura y el golpe de caderas

A su paso

En la bahía

Pleonasmo redundancias

Exceso de cobijo a bravuras oceánicas.

Cuba-IsabelMunoz_SeriedanzaCubana_1995

*

Ah devenir

Ha de venir

Ah de venir.

*

Besos/bombas de potasio/los cuerpos ruborosos / amadores /arden las venas /queman la cúpula del abdomen/No paran de besarse.

 

Ricardo Antonio Landa, 10 de enero de 2015:

Imágenes: 1, Van gogh. 2, Ballet de Pina bausch y cinematografía de Win Wenders. 3, Cuerpos desenfocados. 4, Foto  de ángel de blancas alas. 5, fotoseleccionada en La cámara lúcida de Roland Barthes. 6,  Foto de Souchi Furusho. 7, EX LIBRIS, cartón de EKO para Roland Barthes. 8,  Isabel Muñoz, foto de la serie danza cubana. ), Imagen doble de ilustración dell Libro del buen amor de Arcipreste de Ita

Sin títuloli buen amor doble

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Historia de M (de Pétalos de una rama negra y húmeda)

(Historia de M)*

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La halló derrumbada
Una cadena de vértebras pálidas
contrastaba la negrura de su cabello

No le vio los ojos
escondidos mojando el muro
agrietando la levedad de sus pómulos
inundaba de llanto sus piernas desnudas

La besó en la nuca
ella tardó en volver el rostro
aún sacudido por decenas de sollozos

Sus ojos ardíanlucian freud muchacha desnuda
congestionados  tristes
aunque entre las nervaduras
crecía la exquisita flor de la lujuria

Ella le tendió los brazos
y se enredó a su cuerpo largamente
luego le asaltó con los labios la oreja
y le mordió el mentón

Tenme sin llorar esta noche y cuídame en tu mente

Sus caderas estrechas agotaron el baúl de placeres
que él llevaba aprendidos

No la volvió a ver ni supo dónde ella compartirá tanta sabiduría.

 
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Ricardo Landa, 1995.* De la serie Pétalos de una rama negra y húmeda.

Imágenes: foto: Adrian Mendieta: espalda de mujer y alcatraces; copia en blanco y negro de pintura de Lucian Freud: muchacha desnuda; foto en sepia de mujer en ella.

CLAROSCUROS I- Luz en la oscuridad

Luz en la oscuridad

(Claroscuros I)

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Diderot no captó en su enciclopedia
las maneras de lograr luz en la oscuridad.
Ponga usted por ejemplo un disco de Jan Garbarek, 
cierre los ojos
y verá lo mismo ritos lejanos y fiestas, 
o aquél canto de pájaros pimienta en África
y cumbres y ríos y desiertos
a su antojo (igual alumbraban los hongos 
de María Sabina en su ritual).
Si no son hechos quemados por el sol, 
¿Qué decir de las conmociones que nos sacuden
con esos largos o entrecortados del saxofón soprano? 
O la ola violenta que nos ciega 
hasta que abre el camino 
el saxo bajo de John Coltrane.
Esprit de Diderot(4)
Pero por respeto a Diderot argüirá que esto es teología.
¿Y si fuera? No lo es, no importa, ahora
llaman mística o gimnasia emocional 
a sandeces con ejemplos parecidos.
Aunque sólo es música alta o ritual profundo.
O si le gusta otro ejemplo tomé una PC 
y busque en la Wikipedia
las páginas de la guerra contemporánea.
Sabrá así de aviones fantasmas, fugaces y asesinos,
drones criminales fuera del quirófano
o de radares y censores en las noches 
del desierto de Arizona 
o en los de Irak o Afganistán.
Y, lo más soez, 
el espionaje de su vivienda cuando provocan
un apagón masivo en la ciudad 
-hasta en la Ciudad Luz se ha probado, 
solo que ahí las fogatas de los barrios segregados 
a veces frustran la jugada. 
¿Y sabe para qué utilizan la forzada oscuridad
el Pentágono gringo o el Mossad israelí? 
Para vernos hasta las muelas cariadas y las vasectomías 
aplicadas con tardanza o con miedos.
Y es que la luz interior no proviene solo de los pasones
con la droga más barata o la del más sofisticado diseño 
en los laboratorios del imperio. Viene de hace siglos 
y se sostiene a contracorriente:
cuando rociamos con chicha a la Pachamama…
Si ofrendamos maíces de colores ajenos a Monsanto.
O si, en ese abrir y cerrar de ojos que acompañan 
los besos pausados entre amantes, 
se emiten lucecitas y destellos de conciencia.
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Este debate no es con el materialismo de Diderot, 
sino con quienes creen en las ínfulas 
de ciencia tan profusa
y no aventuran a mirar las luciérnagas 
como lamparillas amables de los pantanos, 
para no hundirse en una de esas.
Le propongo que encienda un cerillo en un cuarto oscuro.
Deje pasar el minuto o lo que arda su flama.
Vea el lento retorno a la oscuridad. 
Ahí atrás de usted hay otra llama,
en la parte trasera e interna de su cerebro 
algo se enciende 
cuando le pregunto: ¿Ve usted el rostro sonriente 
y el brillo en los ojos de su amada que lo espera? 
¿Esos luceros con los que ella lo aguarda en silencio
mientras usted vagaba por el diario de Diderot?
¿Ve la tersura de sus pómulos, 
la de sus hombros tan desnudos 
y la de sus rodillas apenas separadas? 
Bueno ahí está otra prueba de que en lo negro, 
en el punto donde la luz se sobrecoge, 
su más oscuro deseo luce tan hermoso.

Mery Arias. Fotografía analógica, película 35 mm. 2012-2013. 30 x 40 cm...

Ricardo Landa, 15 de octubre de 2007. Primero de la serie Claroscuros. Imágenes: Adrián Mendieta: Espinas;  Grabado: Espíritu de Diderot; Adrián Mendieta: Hojas de luz;  Grobe, Mery Arias fotografíada: Carlos Jurado:  Naturaleza muerta 1990.

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Las azules azoteas de Barcelona

Las azules azoteas de Barcelona

Lo esencial en estos tiempos de miseria moral,
es crear entusiasmo.
Pablo Picasso

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Azules tristezas
azules misterios
azules los sufrimientos
azul esa amistad que nos conmueve
la cofia azul de una mujer piadosa
el loco no por loco menos azul
que descalzo azulea su sombra
con sus pómulos huesudos
azul la anciana sentada
esperando que deje de lloverlela-vida-picasso
y más azul la mujer del mantón
delgada tristeza sueños de tan adelgazados
flacos sueños azules
de quienes tiritan en las calles
y rasgan su guitarra rota por un níquel
y azules la madre y la hija
desamparadas
ya era azul la copa
casi vacía (aunque la flor azul
anhela ser secante
del sentimiento)
qué queda si la luna
falta sobre las azoteas de Barcelona
abejas azules
buscan enloquecidas
una gota de entusiasmo
esa miel rojiza
o rosa
o africana
una paleta con el iris
que sin olvidar los azules infinitos
abra el estudio
a la esperanza
(esa modelo desnuda perenne
y de ojos grandes)
y entusiasme.

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Ricardo Landa, noviembre de 2010en una sala del Museo Picasso de Barcelona.

Pinturas de Pablo Picasso, periodo azul: 1, El guitarrista viejo ; 2, La vida; 3,  La bebedora de absenta;4, Ciego comiendo.

 

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Menú de fin de año en el jardín de las delicias*

Menú de fin de año

en el jardín de las delicias*

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La vida también es un festejo,
un ágape de disfrutes
que ha ofrecido viandas en platos,
en vasijas de barro, y en jarras
como tetas de cristal de Praga
con los inusitados deleites
de ombligos escanciados,
la mullida sombra que se levanta
sobre las honduras sonrosadas,
el vaso con olores axiales,
el hervor de encrucijadas,
de pliegues y escondrijos.
La arenilla y la sal de senos
que besó la tierra.

Brebajes de saliva,
del agua de pabellones
de atentas orejitas.
Buches de café con su amargor
o besos de vino tinto
aunque hay -para quien lo prefiera-
rosa, blanco o muy seco.
O pruebe paladares quemados al Porto.
Qué decir de la sorpresa
y los asombros del elixir habanero
en graciosas barricas
de los bajo vientres.

Y entre los platillos principales
porciones de grupas frescas con muslos ardientes.
O los suculentos lenguados
y esos caballitos de mar
sobre los que las amazonas
galopan al jinete,
lo montan y relinchan
como los salmones, cuesta arriba.
Meta la cuchara en cazuelas de caderas,
pruebe los pinchos de pubis y las tapas de mejillas,
sabrán a maravillas.

Y de salsas o ensaladas sintamos el halago
de la mixtura de respiraciones serenas
con otras de jadeos, de gemidos y suspiros.
Nada en esa abundancia se extravía.
Ni las frutas, tantas como esas yemas de los dedos,
como los pezones y su arcoíris, los lóbulos,
los labios menores, mayores y medios,
los ojos y la delicada piel que forra las fosas nasales
y la de la serpentina del clítoris.
(Hay para el gusto opuesto los glandes al ajillo
o los tiestos seminales bordeados por flores de Jamaica
O los holanes de anos ciegos,fruncidos 
de mirarnos con antojo y a veces con miedo).

Quedan al postre rebanadas de pómulos,
gajos de la entrepierna, manjares de párpados,
trocitos de calcañal,
nieve de sus pensamientos
salpicados de emociones y cosquillas,
o de sus convicciones añejadas o en salmuera.

La vida puede ser un ágape interminable,
también puede ser un ferviente deseo.

Sírvase evitar que amargue y pudra a tanta delicia
la mentira, el desasosiego, la alabanza engañosa,
el orgasmo más fingido, la culpa
y la deslealtad a su sabor y su saber extremo.

Aunque sé que, en mi optimismo irredento,
la belleza de la vida
-aún ésta que describo compulsiva-
vencerá las escamas
del rencor y la grasa del recelo
y brotará como leche amatoria,
como tela de piel alegre, gozable,
desnuda y limpia de acechanzas.*

Jardín delicias 4

Ricardo Landa, 27 de diciembre de 2011. Imágenes: Hierónimus El Bosco: El Jardín de las delicias completo y detalles  de sus tres páneles.

*(El menú ofrece a paladares, gustos y sexualidades femeninas, homo, lésbico y la gama quer, una abundancia de libaciones, platos, pastelillos delicados y picantes al rape o con pelambres rociadas de esa utopía que se llama miel y leche. Aquí no la transcribo, sólo doy fe como comensal de filias ortodoxas como el copularte y sus anexos. No os detengáis por mí, elegid cual sea vuestro deseo y que satisfacciones singulares nos brinde el terminar un año de tanto daño y falta de gozo. Oíd a Rabelais -superando su sentido misógino y falócrata-: Haz lo que quieras. Buen provecho).

Bosch Jardim das delicias terrenas (pormenor) 8