Embriagada la mar

Embriagada la mar

Viejo océano, oh, gran soltero

Lautréamont

14977890-ola-turquesa-transparente-del-mar-rojo

 

Embriagada la mar

va sumando tumbos,

golpeándose la frente en los peñascos,

hundiendo sus rodillas en el lodo,

sin que se disipe su sonrisa oceánica.

ola%20gigante

Va feliz en su vértigo,

desabotonándose la blusa

canta a gritos su entusiasmo

y salpica con su espuma

el sueño de las nubes tendidas en la arena.

 

Tanto licor se le arremolina en los riñones,

olvidada del recato se levanta la falda

y orina sobre un faro hasta apagarlo…

mujer bajo las olas

que se desorienten todos,

que se hundan en mis senos,

que se sumerjan en mi vientre,

que me los coma a todos y empanzone,

que me humedezcan toda. Carcajea.

 

Se le cierran a la mar sus ojos,

recarga la cabeza en un islote

y se va quedando dormida, susurrando,

babea y adopta una mueca tonta,

completamente inútil, poética.

caballos_en_las_olas_restos890-147

 

Ricardo Landa, 27 de marzo de 2009

Imágenes: Foto de 1, Ola turquesa transparente del Mar Rojo; 2, Ola gigante; 3. Mujer bajo las olas; 4. Caballos en las olas y restos; y  5. pintura El caminante sobre un mar de nubes de Caspar David Friedrich

El-caminante-sobre-un-mar-de-nubes-Caspar-David-Friedrich

Anuncios

CLAROSCUROS I- Luz en la oscuridad

Luz en la oscuridad

(Claroscuros I)

adrián mendieta Espinas-EG

Diderot no captó en su enciclopedia
las maneras de lograr luz en la oscuridad.
Ponga usted por ejemplo un disco de Jan Garbarek, 
cierre los ojos
y verá lo mismo ritos lejanos y fiestas, 
o aquél canto de pájaros pimienta en África
y cumbres y ríos y desiertos
a su antojo (igual alumbraban los hongos 
de María Sabina en su ritual).
Si no son hechos quemados por el sol, 
¿Qué decir de las conmociones que nos sacuden
con esos largos o entrecortados del saxofón soprano? 
O la ola violenta que nos ciega 
hasta que abre el camino 
el saxo bajo de John Coltrane.
Esprit de Diderot(4)
Pero por respeto a Diderot argüirá que esto es teología.
¿Y si fuera? No lo es, no importa, ahora
llaman mística o gimnasia emocional 
a sandeces con ejemplos parecidos.
Aunque sólo es música alta o ritual profundo.
O si le gusta otro ejemplo tomé una PC 
y busque en la Wikipedia
las páginas de la guerra contemporánea.
Sabrá así de aviones fantasmas, fugaces y asesinos,
drones criminales fuera del quirófano
o de radares y censores en las noches 
del desierto de Arizona 
o en los de Irak o Afganistán.
Y, lo más soez, 
el espionaje de su vivienda cuando provocan
un apagón masivo en la ciudad 
-hasta en la Ciudad Luz se ha probado, 
solo que ahí las fogatas de los barrios segregados 
a veces frustran la jugada. 
¿Y sabe para qué utilizan la forzada oscuridad
el Pentágono gringo o el Mossad israelí? 
Para vernos hasta las muelas cariadas y las vasectomías 
aplicadas con tardanza o con miedos.
Y es que la luz interior no proviene solo de los pasones
con la droga más barata o la del más sofisticado diseño 
en los laboratorios del imperio. Viene de hace siglos 
y se sostiene a contracorriente:
cuando rociamos con chicha a la Pachamama…
Si ofrendamos maíces de colores ajenos a Monsanto.
O si, en ese abrir y cerrar de ojos que acompañan 
los besos pausados entre amantes, 
se emiten lucecitas y destellos de conciencia.
adrian01
Este debate no es con el materialismo de Diderot, 
sino con quienes creen en las ínfulas 
de ciencia tan profusa
y no aventuran a mirar las luciérnagas 
como lamparillas amables de los pantanos, 
para no hundirse en una de esas.
Le propongo que encienda un cerillo en un cuarto oscuro.
Deje pasar el minuto o lo que arda su flama.
Vea el lento retorno a la oscuridad. 
Ahí atrás de usted hay otra llama,
en la parte trasera e interna de su cerebro 
algo se enciende 
cuando le pregunto: ¿Ve usted el rostro sonriente 
y el brillo en los ojos de su amada que lo espera? 
¿Esos luceros con los que ella lo aguarda en silencio
mientras usted vagaba por el diario de Diderot?
¿Ve la tersura de sus pómulos, 
la de sus hombros tan desnudos 
y la de sus rodillas apenas separadas? 
Bueno ahí está otra prueba de que en lo negro, 
en el punto donde la luz se sobrecoge, 
su más oscuro deseo luce tan hermoso.

Mery Arias. Fotografía analógica, película 35 mm. 2012-2013. 30 x 40 cm...

Ricardo Landa, 15 de octubre de 2007. Primero de la serie Claroscuros. Imágenes: Adrián Mendieta: Espinas;  Grabado: Espíritu de Diderot; Adrián Mendieta: Hojas de luz;  Grobe, Mery Arias fotografíada: Carlos Jurado:  Naturaleza muerta 1990.

Naturaleza-muerta-1990-carlos-juradol

 

Sin pelos en la cabeza

Sin pelos en la cabeza

photography-by-sylvie-blum-v-nixie-by-sylviec2a0blumTucán, zenzontle y los colibriés que

construyen sus nidos en el corazón de los lirios negros

¡Ven!

Blaise Cendrars: Prosa del transiberiano y de la pequeña Jeanne de Francia.

 

Con el cabello al rape
sin pelos en la cabeza
ocultarás canas
pero nunca las ansias que nos tenemos
oiré tu voz como la de la Sinead
pasaré mi mano creyéndote
la resurrección de Nina Simone
y tendrás con eso tres rodillas
o tres nalgas o tres senos
como imaginó a las primeras mujeres
Günther Grass aquellas de tres tetas que dominaban
a los hombres
por su lado lácteo.
Diosa ocasion1
En fin calva y cantante como
la esquizofrénica de Ionesco.

Calva como yo 
y el poetita sin gorro
en espera de la ocasión.

Bueno todo sea como eso
te pondré una boina 
como la del Che
porque sabrás que él intentó
escalar el Popocatépetl
pero nunca llegó a la cima
como sí llegó la amada
de un hermano que se me fue
aunque no venga al caso
y lo que valoran del Che
es su intento
su espíritu su enjundia para entregarse
-como queremos entregarnos
apasionados e insurrectos
húmedos.

Intenta tú llegar aquí
a mí el tonto photography-by-sylvie-blum-v-nixie-by-sylviec2a0blum-b1
encaramado en la colina sin nombre
en busca de la oportunidad 
de acariciarte el cráneo
aunque sea sin pelo ven 
ven despelucada y pobre 
como andamos nosotros
los que deseamos 
romperle la crisma al poder.

No tienes un pelo de tonta
y te atreves
a leer estas decabelladas
misivas entre líneas 
para romper trincheras y cadenas
hasta descubrirme ahogado 
en un mar de delirios
ínútiles e intraducibles
sólo porque tardas
en llegar al estallido
común
y ya es hora
pelona.

Ricardo Landa, 3 de febrero de 2004

ripley alien

Imágenes: Fotos 1 y 3 Silvia Blum; 3: grabado de la diosa Ocasión;  4 Fotograma de Sigorney Weber como Ripley en Alien 3. y 5: Fotograma de La pasión de Juana de Arco de Carl Dreyer.

PasiondeJuanadeArco2

HIPOCONDRÍA

HIPOCONDRÍA

Ahora voy a cantar;

vean mi corazón como un papel ajado.

Óscar Oliva: Elegías alrededor del cuerpo.

woody allen_penelope cruz_quiza annie leibovitz

1
Ella me duele:
el rasgado de sus entrañas
parte con mil hachazos
mi cintura.

2
Un amigo me presta
su joroba
y alzo los brazos al cielo
ansioso
porque me llueva
copiosa
Gina Lollobrígida
con sus campanarios a vuelo.

3
Heredo de un hijo
una inflamación en el testículo,
pero sólo a mí, solo,
se  me amorata el glande.
woody-allen2
4
En ausencia de sus manos
se me trenzan los músculos
y me crecen asimétricas las alas.
No vuelo, a penas brinco,
sin metro, ni  ritmo.

5
Cuando me encuentro unos pechos,
sólo entonces,
se resguardan entre ellos
mis asaltadas
y muy apaciguadas costillas.

6
Soy el  hijo
de un mal respiro:
toso cuando orgasmo
y me duele la dilatación
del amor
en las sienes
de un añoso olvido.
7
Es la presión, digo,
Esta mala música que canto.

8
En un riñón alojo
un litro de pesadillas;
en el otro,
las piedras
de un amor desmoronado.Woody-Allen espermato

9
Hipoglucemia sistémica, 
dicen los entendidos.
Yo digo desánimo,
esforzado retiro a un escondrijo
donde el desamor
no me encuentre.

10
En la rodilla izquierda
y con el tobillo hinchado,
sostengo con enjundia
la deslealtad
de mi lengua renga
y tartamuda
que hace inaudible
lo desconvenido.

11
Leo en voz alta sin lamento:
A mi riñón derecho
le obstruye
el deslave de un cerro de culpas,
aquel suave fluir de ríos dorados.
Aunque -pienso-,
desde el ventrílocuo izquierdo
mantengo la embestida de la sangre
hacia la mar.
col_6444
12
Y -como hacía mi hermano
y maestro poeta
antes de encontrar nuevas ventanas 
a la vida-,
llevo al canto
un papel ajado
con la mancha roja
de la inmortalidad.

Ricardo Landa, 1 de octubre de 2013.

Imágenes: Escenas de filmación y películas de Woody Allen. La primera es foto de Annie Leibovitz.

Pausas del incompleto

Pausas del incompleto

Una
Claro que me haces falta…
No se en qué pensaba cuando juré que no te lo diría

Dos
Las alcobas me oxidan
Los susurros me vuelven loco
Y LA ESPERANZA ME CIEGA

Tres
Iba a escribirte
Ven
Y se me derramó la tinta…
Apresúrate 

Cuatro 
Sin lugar para poner tus libros
Sin un espacio para guardar tu ropa
Nada queda, pues tú lo llenas todo

Cinco
Así como la miras, tan graciosa,
Es la hoja de papel que cae eternamente
Y se lleva mi última poesía

Seis
La planta que está en la sala
Ya topa con el techo
Pero sus enormes hojas amarillean
Las pudre este tiempo de silencios

Siete
Cuando regresé, ya no estabas
Pensé que la planta quería agua
Y le di, pasó del amarillo al ocre

Ocho 
Le puse entonces la música que escuchabas
Mas la planta empezó a tirar hojas
Y su verdura se ha concentrado en un tallo
Que dobla las rodillas, un día sí y otro también

Nueve
Casi siete meses han pasado
La planta tenía llagas en las hojas
Tomé las tijeras y las corté
Para dejar sólo sus tramos verdes y lisos
No es la misma, extraño a aquella
 
Diez
Hoy de madrugada me despertó
Un goteo pertinaz que llegaba desde la sala
Por eso es que te escribo y sollozo en cada pausa:
Tu abandonada planta me inundó de llanto

Once
Dicen los amigos y hasta quienes lo fueron:
Necesitas atenderte
Haz tenido tantas pérdidas y necesitas que te escuchen
Y tú, verdor plantado en mi memoria, ¿qué dices?

Doce
¿Y qué se hizo de la flama bífida?
¿Y en qué recodo me guardé tu sombra?
¿Y qué de esa planta que crecía?

Ricardo Landa, 6 de septiembre de 2007. Imágenes: Ballet de Pina Bausch; Ilustración, Juan Puga; Naturalmente humano: Internet.