El níspero que mueve a la ternura

El níspero que mueve a la ternura

níspero japonés

Con ganas incontenibles

se convocan

y con las bocas aprehensivas

se aprenden y examinan

sus sabores sus saberes

sus pasiones apremiantes

y al degustar

viajan por impredecible sendero

al níspero dulce

complacidos de olisquearse los alcoholes

y hallar la ambrosía

de su ser y darse de amantes diligentes

sólo eso y nada menos

-y menos que nostalgias de flores secas en un libro-

les moja los labios el aguamiel del día

les florece la flor del ya te espero

y les desprende la fruta madurada

del ya  ya vengo

se abrazan rendidos en ese cielo de sábanas revueltas

fértil territorio

para reincidir en el incendio

desde el consuelo

y con holgura

-desatadas las anclas de lo incierto-

bien les cabe ahí en su celo

en la nave de su enjundia

un nuevo emboque

con el pendular de lo suave a lo afanoso

que del punto y seguido al perseguido

del níspero

poema

los conmueva.

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Ricardo Antonio Landa, 22 de noviembre de 2014

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Imágenes: fotos: níspero japonés, flor del níspero, níspero abierto y semilla de níspero.

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El viernes primero de cada mes

El viernes primero de cada mes

 Fotografía de Bruce Labruce

El viernes primero de cada mes
comulgamos.
Es una acendrada usanza
que nos conocen camas y paredes,
sábanas, almohadas y pelajes.

Tanta claridad nos produce
el primero de los viernes,
que nos retoza
cuatro semanas asomando por los ojos.
Es un día de carne y hueso,
de caderas y de cuellos,
de una excitación que nos tienta
a morir inmaculados de suspiros,
como aquellos santos que averiguan
cuál es el abrazo más tierno.

faust murnau

Comunión de cuerpos y espíritus
arrebatados por un instante
a la pleamar del mundo,
y devueltos al día siguiente fuertes e intensos.

El sábado descansamos,
aunque no así de la memoria
tatuada de besos,
que con dedos murmurantes
le alborotan el pelo
hasta sacudir el olvido.

Los_Comulgantes-DVD

Luego, ya el domingo,
el pensamiento nos fluye fresco
en caudales derramados
religiosamente,
mes con mes,
cual si menstruáramos amores.

Es una pena dulce el sacrilegio
que comulguen nuestras sombras,
de hacerlas y deshacerlas
en un genuino enredo:
relámpagos en una tempestad,
parpadeos para perdemos.

Ahora que no hubo disfrute
el viernes primero reciente -culpa del tiempo-,
siento que se pecó de falta,
que andamos sin esqueleto,
que nos pondremos a dudar
treinta días como tormento.

faust1

Vulnerables, en riesgo,
sin recibirnos el viernes primero,
solo nos queda ir a la memoria
a limpiarnos en su hueco,
a uncirnos a sus muslos
con la apetencia de tenernos.

jose torreigosa a-mano

Ricardo Landa, 7 de julio de 2012. Imágenes: fotografía obra de teatro madrileño; fotograma: Fausto de Murnau (Ángel y Mefisto); DVD: Ingmar Bergman, Los comulgantes; Fausto de Murnau; Foto: José Torreigosa: A mano.

Las muchachas

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Las muchachas

 Gauguin Muchachas con flores de mango _1

Cucharas abandonadas
En el atardecer de una cama

El arco del cielo brilla en sus perfiles
Incendio de los pájaros que alcanzó la noche

Son las provisiones de un amor
Que come a deshoras

Que se hunde en el frasco de miel
Y mancha manteles alfombras y sábanas
Rocío bendito sin desperdicio Flor+Garduño_+

Esculpen en abrazo suave
Un sueño afinado con las yemas de los dedos

Son una pieza de cerámica
Torneada en tiempos de diluvio

Cuando apenas los codos sobresalen
De su empalme
Se convierten de cucharas en jarras
Colmadas de lloviznas.

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Ricardo Landa, 3 de mayo de 2009.
Imágenes: Red: Las makonde; Paul Gauguin: muchachas con flores de mango; Flor Garduño: muchachas; Ana Laura Landa: ilustración 4 al libro El rojo de la lengua.

Las mujeres de Degas después del baño

Las mujeres de Degas después del baño

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Después del baño
llevan el olor del  jabón a la cama
y pintan con él su silueta.
Queda en la sábana, en la almohada,
en la humedad de la toalla,
en la mano conocedora
que sopesa los senos.
 
Preferido de todos los lugares
donde el jabón de baño vuelca el sahumerio
es el recinto floral,
el sexo lamido y frotado,
boca, piano y tambor de comuniones.
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Tras el baño de amores,
llega el placer del chocolate
y, en el sopor,
sobre la sábana crece
el ámbar de la gota
que pende de la entrepierna .
 
Ahí trocan el soplo espumoso
al bálsamo de perfume ungido
en el que las envuelve un baño nuevo,
de tan amable sacramento.
 

Ricardo Landa, 11 de agosto de 2013. 

PINTURAS Y MONOTIPO : EDGAR DEGAS

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Poemas en los márgenes

Poemas en los márgenes

1

Al final del día,

dos porciones de sal

por un solo y mísero salario.

Con una toalla húmeda

la mujer de sal,

se limpia la piel

y hace visibles sus cicatrices.

2

Esta mañana mi espejo

despertó con arrugas,

sendas sombras en los ojos

y grietas antes leves que hoy se abisman.

Le pedí que sacara la lengua,

y era blanca e inmunda.

Pronto expresé mi diagnóstico:

la soledad enferma.

3

En tan larga noche,

la única oscuridad que no espanta

es la del tatuaje

que me dejó tu sombra.

4

En la hora del vampiro,

la extensa palidez de tu cuello

enrojece

con dos luceros.

5

Sin que recurras al sol,

acechante,

un escalofrío

pinta de dorada vellosidad

tu carne.

6

Pálida aurora, asaltas el lecho

en búsqueda de otro cuerpo:

la sábana y la almohada

se estremecen.

Ricardo Landa, 2007- 2012- Fotos: Francesca Woodman; Thomas Karsten (Noctambulario);