Sin pelos en la cabeza

Sin pelos en la cabeza

photography-by-sylvie-blum-v-nixie-by-sylviec2a0blumTucán, zenzontle y los colibriés que

construyen sus nidos en el corazón de los lirios negros

¡Ven!

Blaise Cendrars: Prosa del transiberiano y de la pequeña Jeanne de Francia.

 

Con el cabello al rape
sin pelos en la cabeza
ocultarás canas
pero nunca las ansias que nos tenemos
oiré tu voz como la de la Sinead
pasaré mi mano creyéndote
la resurrección de Nina Simone
y tendrás con eso tres rodillas
o tres nalgas o tres senos
como imaginó a las primeras mujeres
Günther Grass aquellas de tres tetas que dominaban
a los hombres
por su lado lácteo.
Diosa ocasion1
En fin calva y cantante como
la esquizofrénica de Ionesco.

Calva como yo 
y el poetita sin gorro
en espera de la ocasión.

Bueno todo sea como eso
te pondré una boina 
como la del Che
porque sabrás que él intentó
escalar el Popocatépetl
pero nunca llegó a la cima
como sí llegó la amada
de un hermano que se me fue
aunque no venga al caso
y lo que valoran del Che
es su intento
su espíritu su enjundia para entregarse
-como queremos entregarnos
apasionados e insurrectos
húmedos.

Intenta tú llegar aquí
a mí el tonto photography-by-sylvie-blum-v-nixie-by-sylviec2a0blum-b1
encaramado en la colina sin nombre
en busca de la oportunidad 
de acariciarte el cráneo
aunque sea sin pelo ven 
ven despelucada y pobre 
como andamos nosotros
los que deseamos 
romperle la crisma al poder.

No tienes un pelo de tonta
y te atreves
a leer estas decabelladas
misivas entre líneas 
para romper trincheras y cadenas
hasta descubrirme ahogado 
en un mar de delirios
ínútiles e intraducibles
sólo porque tardas
en llegar al estallido
común
y ya es hora
pelona.

Ricardo Landa, 3 de febrero de 2004

ripley alien

Imágenes: Fotos 1 y 3 Silvia Blum; 3: grabado de la diosa Ocasión;  4 Fotograma de Sigorney Weber como Ripley en Alien 3. y 5: Fotograma de La pasión de Juana de Arco de Carl Dreyer.

PasiondeJuanadeArco2

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Menú de fin de año en el jardín de las delicias*

Menú de fin de año

en el jardín de las delicias*

eljardindelasdelicias

La vida también es un festejo,
un ágape de disfrutes
que ha ofrecido viandas en platos,
en vasijas de barro, y en jarras
como tetas de cristal de Praga
con los inusitados deleites
de ombligos escanciados,
la mullida sombra que se levanta
sobre las honduras sonrosadas,
el vaso con olores axiales,
el hervor de encrucijadas,
de pliegues y escondrijos.
La arenilla y la sal de senos
que besó la tierra.

Brebajes de saliva,
del agua de pabellones
de atentas orejitas.
Buches de café con su amargor
o besos de vino tinto
aunque hay -para quien lo prefiera-
rosa, blanco o muy seco.
O pruebe paladares quemados al Porto.
Qué decir de la sorpresa
y los asombros del elixir habanero
en graciosas barricas
de los bajo vientres.

Y entre los platillos principales
porciones de grupas frescas con muslos ardientes.
O los suculentos lenguados
y esos caballitos de mar
sobre los que las amazonas
galopan al jinete,
lo montan y relinchan
como los salmones, cuesta arriba.
Meta la cuchara en cazuelas de caderas,
pruebe los pinchos de pubis y las tapas de mejillas,
sabrán a maravillas.

Y de salsas o ensaladas sintamos el halago
de la mixtura de respiraciones serenas
con otras de jadeos, de gemidos y suspiros.
Nada en esa abundancia se extravía.
Ni las frutas, tantas como esas yemas de los dedos,
como los pezones y su arcoíris, los lóbulos,
los labios menores, mayores y medios,
los ojos y la delicada piel que forra las fosas nasales
y la de la serpentina del clítoris.
(Hay para el gusto opuesto los glandes al ajillo
o los tiestos seminales bordeados por flores de Jamaica
O los holanes de anos ciegos,fruncidos 
de mirarnos con antojo y a veces con miedo).

Quedan al postre rebanadas de pómulos,
gajos de la entrepierna, manjares de párpados,
trocitos de calcañal,
nieve de sus pensamientos
salpicados de emociones y cosquillas,
o de sus convicciones añejadas o en salmuera.

La vida puede ser un ágape interminable,
también puede ser un ferviente deseo.

Sírvase evitar que amargue y pudra a tanta delicia
la mentira, el desasosiego, la alabanza engañosa,
el orgasmo más fingido, la culpa
y la deslealtad a su sabor y su saber extremo.

Aunque sé que, en mi optimismo irredento,
la belleza de la vida
-aún ésta que describo compulsiva-
vencerá las escamas
del rencor y la grasa del recelo
y brotará como leche amatoria,
como tela de piel alegre, gozable,
desnuda y limpia de acechanzas.*

Jardín delicias 4

Ricardo Landa, 27 de diciembre de 2011. Imágenes: Hierónimus El Bosco: El Jardín de las delicias completo y detalles  de sus tres páneles.

*(El menú ofrece a paladares, gustos y sexualidades femeninas, homo, lésbico y la gama quer, una abundancia de libaciones, platos, pastelillos delicados y picantes al rape o con pelambres rociadas de esa utopía que se llama miel y leche. Aquí no la transcribo, sólo doy fe como comensal de filias ortodoxas como el copularte y sus anexos. No os detengáis por mí, elegid cual sea vuestro deseo y que satisfacciones singulares nos brinde el terminar un año de tanto daño y falta de gozo. Oíd a Rabelais -superando su sentido misógino y falócrata-: Haz lo que quieras. Buen provecho).

Bosch Jardim das delicias terrenas (pormenor) 8