Bailonga gacha el alma

Bailonga gacha el alma

A Juan Gelman

 gelman escribo en el olvido

Por qué está triste

y gacha el alma

por qué se la lleva y colea

por las estrellas/ y ay por la luna calva/

y por qué cada vez que se topa

con una roca ciega

se le desmoronan las plumas

o se le revienta la yema del corazón

 03---RADIO-AZUL---El-Trotamundos---TANGO---30-03-2011

porque gotan

se descuerda en la guitarra y la garganta

porque se marea de agua salina

nomás de ver roto el violín

y rompicados los dientes del bandoneón

porque la suavesura soledad

deja oír los silencios

del estruendo y del sollozo

 bandoneon_Pina%20Bausch

/daba tres pasos entrecruzados el poeta

en calles clandestinas

en páginas desiertas

en las flojas cuerdas de una red

que se olvida pensar en nombre propio/

 Mundial-de-tango-e1346202101900

y no caía ni se

resbaladiza gotan

pájaro de una pata con árbol

sombrillita de música

aletear para latencias

 juan gelman y mara

tú sabes por qué Juan

ya lo sabías en este mundar

por vivir se muere

por luchar se vive

por cabalgar andurriales y cruzar desiertos de papel

se escribe como se borra

se tacha como se hablilla

y al final ahí limpita aparece la sombra del manuscrito

o la luminosa o del hablista

de oficio comunal y beneficio comunero

 bandoneon-WEB

el alma gacha

tristea cantarinando

doblega sus esquinas con preguntas

y al cabo de contestarlas

ya bailonga su gotan

se alza y vuela albatros

del exilio hasta el abrazo

prende recíprocos fueguitos

que calientan.

Ricardo Landa, 17 de enero de 2014

Imágenes: Foto: Gelman: escribo en el olvido; Radio azul, el trotamundos tango;

foto: bandoneón por Pina Bausch; foto: Mundial de tango; foto: Juan Gelman y Mara; web: bandoneón;

portada de libro Gotan, Juan Gelman.

gotan

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Deshojes

Deshojes

Respira todo el otoño en una sola flor.

Oskar  W. Milosz: La musa

Flor Garduño_hoja elegante

1

Desconocía este latir del mar:

Ella viste de rojo, enseña las pantorrillas y los pies desnudos.

2

Camina adelante, yo recojo sus pensares.

Míralos respirar en el jarrón del escritorio.

3

Estoy solo y cada mañana miento

al saludarme en el espejo.

4

Es una musa ajena; aunque tampoco es de ella,

y va al alza en la subasta.

5

Sus guiños confunden,

abisman.

6 mujer otoño

Tropieza con un suspiro.

7

Escala mi puerta el sonido de sus pasos

y el ritmo de mi espanto.

8

Lágrima, océano de mil ríos

desbocados.

9

La revolución y tú

son causa y camino: fluimos.

10

En la montaña lluviosa, el invierno

y el verano se alcanzan en los cuerpos.

11

Flechados por el violín de Ji-Hae Park,

los usuarios del metro olvidamos

que la ansiedad de primavera viaja en un vagón

colmado hasta las lámparas.

Jie hae park en la estación primaverera de chabacano

12

Ni en sueños, el sol escuece tu sombra.

13

El frescor de tu lengua abrasa.

14

La noche, la noche, siempre la noche

es el frasco donde topan

la mosca, el pez y el hombre deshojado.

a_eternidade_e1_dia

Ricardo Landa, 22 de marzo de 2014. Imágenes: Flor Garduño: Hoja elegante; red: Mujer otoño;  Foto La Jornada: Ji -Hae Park en el metro Chabacano;   Angelopuolos: fotograma La eternidad y un día.