Deshojes

Deshojes

Respira todo el otoño en una sola flor.

Oskar  W. Milosz: La musa

Flor Garduño_hoja elegante

1

Desconocía este latir del mar:

Ella viste de rojo, enseña las pantorrillas y los pies desnudos.

2

Camina adelante, yo recojo sus pensares.

Míralos respirar en el jarrón del escritorio.

3

Estoy solo y cada mañana miento

al saludarme en el espejo.

4

Es una musa ajena; aunque tampoco es de ella,

y va al alza en la subasta.

5

Sus guiños confunden,

abisman.

6 mujer otoño

Tropieza con un suspiro.

7

Escala mi puerta el sonido de sus pasos

y el ritmo de mi espanto.

8

Lágrima, océano de mil ríos

desbocados.

9

La revolución y tú

son causa y camino: fluimos.

10

En la montaña lluviosa, el invierno

y el verano se alcanzan en los cuerpos.

11

Flechados por el violín de Ji-Hae Park,

los usuarios del metro olvidamos

que la ansiedad de primavera viaja en un vagón

colmado hasta las lámparas.

Jie hae park en la estación primaverera de chabacano

12

Ni en sueños, el sol escuece tu sombra.

13

El frescor de tu lengua abrasa.

14

La noche, la noche, siempre la noche

es el frasco donde topan

la mosca, el pez y el hombre deshojado.

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Ricardo Landa, 22 de marzo de 2014. Imágenes: Flor Garduño: Hoja elegante; red: Mujer otoño;  Foto La Jornada: Ji -Hae Park en el metro Chabacano;   Angelopuolos: fotograma La eternidad y un día.

Develamientos

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Besarnos

Se me revela
el espíritu de la tarde:
la luz que declina
y cae como los párpados,
cava una gruta
horada
y desde el fondo
levanta una pendiente suave
para que la sangre suba
a embriagarnos la boca.
grafiti 23
Darnos

Porque te quiero,
en el abrazo lo olvido
y parto a navegar
tus ondas
muy hondas
cavidades.
Si me hundiera
en el temor ante lo ignoto,
rescátame tirando por el oído
el hilo seguro de decirme:
te quiero mucho, cuánto te quiero.
25
Tentarnos 
 
Te amo entera,
cuando al amarte hallo
en tu nuca la memoria,
y tiento en la médula
el misterio aquél
que me hizo decidir
que te quisiera.ultimotango
 
Lamernos

Cada dedo
Los cabellos
Las orejas
Los ojos
Los hombros
Los ombligos
Y al final
la flor en botón
que destila la lumbre
que inventa nuestras caderas
orbitando como estrellas.

Descubiertos
 
Libres, sin ansias,
con el anhelo
palpable,
se empalman desde los pechos:
la una va al vergel,
el otro trepa al montuno.
Juntos
no son campos desolados,
son bosque,
nubes,  barcos
que pueblan
quebradas, cielos y océanos:
son libres
y descubiertos.

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Ricardo Landa, 26 de noviembre de 2012.

Imagenes: Diseño de Chema Madoz; grafittis callejeros;  y fotogramas de El ültimo tango de Bertolucci y de Las mil y una noches de Pasolini.